Forgot your password?

We just sent you an email, containing instructions for how to reset your password.

Sign in

  • Se conocieron por decisión del destino; uno de los jovenes caminaba en aquellas calles extranjeras y el otro, paseaba sin rumbo después del trabajo en esa acera que tan bien conocía.
    El extranjero miraba repetidamente en direcciones contrarias, girando levemente la cabeza derecha a izquierda y de izquierda a derecha. El chico americano, se detuvo inmediatamente y observó al joven que parecía un niño perdido en esas calles alumbradas con la luz del verano.

    No pasaron mas de veinte segundos cuándo el joven extranjero giro la cabeza y se quedo mirando directamente al chico americano que llevaba un tiempo observandolo.
    Charlie, sintió que el aire se le escapaba de los pulmones y Rubén, sintió nervios en medio de sus costillas. Fue el momento para mabos cuándo no hubo ruido, algo en movimiento mas que capturar en sus cabezas a esas personas que veían del otro lado de la acera.
    Charlie, dio un paso adelante y cuándo Rubén pudo captar escucho un "Hola" a su lado y el nerviosismo dentro de sus costillas se extendió hasta la nuca haciendo una punzada en cráneo, pero eso no lo detuvó a que respondiera a ese chico de tez muy blanca acomparación de la suya.

    Esa tarde de verano se convirtió en el día mas largo para ambos, después de la conversación no pudieron dejar de platicar e intrigarse mutamente en los detalles mas interesantes que ambos tenían. Esa mañana de verano, se convirtió en un historia nueva para ambos, Charlie pregunto detalles de la vida de Rubén en México y visceversa.
    Eran tan raro para ambos estar tan familiarizados con alguien de diferente país, pero a la vez eso los convirtió en la tarde mas interesante que habían tenido en sus vidas, decidieron estar todo el día juntos, desde platicar sobre sus familias al borde del río hasta comer en un resutante de comida gitana o fotografearse mutuamente como si llevarán años conociéndose.

    La tarde comenzó a llegar cuándo uno de ellos se le quedo mirando tan fijamente al otro, que le tuvo que decir le encantaría tener una pareja como el en ese momento en su vida, Rubén sintió esa sensación de felicidad y tristeza al saber que sentía lo mismo; cerro los ojos y segundos después sintió los brazos de Charlie abrazandoló.

    Era el inició de la noche cuándo, Rubén avisó a Charlie que debería partir a casa, que estaba a treinta minutos de aque lugar y Charlie se ofreció a acompañarlo sin importar que el vivía a treinta minutos en dirección contraría. El primer tacto de sus manos durante el tren los hizo sonreír y Rubén alagaba siempre la sonrisa de su acompañante.

    Al llegar a la estación dónde Rubén debería bajar, ambos se bajaron para tener los últimos momentos de ese día juntos. El tren siguió su camino sobre las vías, el sol y calor de verano habían sido remplazadas por una brisa fría sútilmente.
    Ambos estaban parados en la estación, uno frente al otro hasta que ambos dijeron adiós y antes de que Rubén se girára completamente sintió el brazo de Charlie para besarlo.
    Al terminar, Charlie le dijo: Gracias por el día, ¿Cuándo nos podemos ver?
    El tren se detuvo sobre la estación, iluminando desde sus ventanales hacia la calle, las puertas se abrieron y descendieron 3 personas; como aparecieron, siguieron su rumbo y desaparecieron del silencio que sostenía Rubén.
    Tenía la cabeza agachada, la levantó y dijo: Lo siento.
    La cara de Charlie se lleno de incertidumbre y antes de que dijera algo, Rubén continó: Lo siento, mañana regresó a México.
    Un aire frío que llegó desde la oscuridad terminó con ese día de verano.

    Rubén regreso a México para al día siguiente viajar a Cuba, no pudo dejar de pensar en la persona que conoció ese verano.
    Al regreso a México de nuevo, llegó a casa y a la mañana siguiente recibió una carta:

    Hola, Rubén:
    Portland, OR to México City.
    December 27th.

    See you soon :) ,
    Charlie.
    • Share

    Connected stories:

About

Collections let you gather your favorite stories into shareable groups.

To collect stories, please become a Citizen.

    Copy and paste this embed code into your web page:

    px wide
    px tall
    Send this story to a friend:
    Would you like to send another?

      To retell stories, please .

        Sprouting stories lets you respond with a story of your own — like telling stories ’round a campfire.

        To sprout stories, please .

            Better browser, please.

            To view Cowbird, please use the latest version of Chrome, Safari, Firefox, Opera, or Internet Explorer.